Publicado por & archivado en Noticias Fotografía.

Una vez que tienes en tu poder ese oscuro objeto del deseo que has anhelado durante tanto tiempo y que por fin está entre tus manos, te pones a disparar como si algo te hubiera poseído y al poco crees saber por qué el objetivo que viene con el kit es llamado el “pisapapeles”. Es en ese momento en el que, en lugar de disfrutar de tu nueva adquisición y de aprender tranquilamente, te entra por el cuerpo la nueva ansiedad de comprarte objetivos para lograr buenas fotografías. ¿Te ha pasado? Lo más probable es que sí, ¿verdad? Y, a partir de ahí, dependiendo de tus posibilidades económicas, pues te lanzas o no a la siguiente adquisición.

Llegados a este punto comenzamos a cometer errores, uno tras otro, y hablo en general porque somos muchos los que caemos como chinches en estos errores tan obvios (cuando los conoces) pero tan peligrosos cuando los desconoces… Por eso hoy este artículo va dedicado para ti que quieres comprarte un objetivo nuevo, bien porque sea el primero que adquieras o bien porque las anteriores compras no te han satisfecho completamente. Y si no estás en uno de estos dos casos, igualmente te puede venir bien porque puedes coger ideas.

9 e 1

1. Las prisas

El “ansia viva” que te puede entrar para hacerte con un equipo mejor, no es una buena consejera a la hora de comprar. Primero debes pararte a pensar si realmente lo necesitas y si lo necesitas ya mismo. Puede que con una recién estrenada cámara réflex pienses que aún no haces buenas fotos porque no tienes las lentes adecuadas. Pues bien, es posible que una parte de razón lleves, ya dedicamos un artículo a contarte que tus mejores fotografías las harías con uno de estos objetivos, lo cual no significa que sea imprescindible para lograr una buena fotografía, sino que son una herramienta que puedes usar para aportar un matiz más a tu imagen. Si te acabas de comprar la cámara, lo que te recomiendo encarecidamente es que primero te hagas a ella, te leas bien el manual de instrucciones, y cuando la controles más o menos y estés satisfecho con tus fotografías, des un paso más. Es más importante saber emocionar con ellas y desarrollar tu ojo fotográfico que hacerte con un objetivo carísimo.

2. Comprar por comprar

El tener un equipo más amplio no te hace un mejor fotógrafo, puede hacerte un fotógrafo más completo, porque podrás abarcar más situaciones con él, pero no por eso obtendrás mejores resultados.

Algunas veces los ves en el escaparate, en una revista, en la web… y los ves tan bonitos ellos, tan nuevos… y te imaginas todo lo que puedes fotografiar con ese objetivo que tanto te llama… te encantaría poder tener el dinero para comprártelo aunque luego lo vayas a dejar en la mochila acumulando polvo. ¡Procura no caer en estas trampas de esta sociedad consumista! Toma decisiones de forma razonada y no te dejes llevar.

9 e2

3. No saber qué es la distancia focal

Yo diría que este es de los más frecuentes e importantes errores en los que caemos cuando comenzamos. Es importante conocer qué es la distancia focal antes de lanzarte a una compra a ciegas, porque si Mario te dice que el 50 mmm 1.4 es el rey de los objetivos… puede que te quedes con los ojos cruzados porque no tienes ni idea de lo que significa “50 mm”

Esquema

 

4. No conocer el uso de cada objetivo

Cada tipo de objetivo es adecuado para un tipo de fotografía. No existe un objetivo que sea el mejor para todas las situaciones, unos serán más polivalentes, otros serán más adecuados a una escena, otros serán más luminosos… Pero sí que existen unos objetivos más adecuados según el uso que tengas pensado darle, con el esquema anterior te he dado la pista, vuelve a echarle un vistazo si no te has

 

5. No saber qué tipo de fotografía te gusta realmente

Si tu aterrizaje a la fotografía es muy reciente, lo más probable es que aún no sepas bien qué estilo de fotografía es la que más te gusta crear, puede que pienses que son los paisajes pero que aún no lo hayas probado, te compras una lente para paisajes creyendo hasta que vas a ser más feliz  y cuando has hecho el desembolso y te decides a probarlo te das cuenta de que te aburres como una ostra buscando paisajes que retratar, que a ti lo que te llena de verdad es el street photography o la fotografía de retrato. Y, claro, ahora el recién estrenado objetivo ya no te viene tan bien… Lo mejor es ir ampliando el equipo en función de las necesidades reales, cuando tengas muy claro que quieres un macro porque lo tuyo es la fotografía de insectos o similar, entonces lánzate, no antes.

6. No tener en cuenta otras marcas

La tendencia siempre es a buscar objetivos de la marca de nuestra cámara. Bien porque piensas que es lo mejor o porque no conoces que hay otras opciones. Has de saber que existen marcas compatibles con tu cámara que ofrecen lentes a un menor precio, ¿vas a descartar esta posibilidad? A la hora de buscar no te cierres a tu marca, mira otras opciones porque puedes encontrar objetivos de primera, por ejemplo de: Sigma, Tamron, Tokina, Zeiss o Samyang.

7. No tener en cuenta los objetivos de segunda mano

A la hora de comprar material fotográfico, ¿has tenido en cuenta alguna vez los productos de segunda mano? ¿No? ¡Pues no sabes lo que te pierdes! Estás desaprovechando una buena oportunidad para comprar mucho más barato y que sea de segunda mano no significa que esté en malas condiciones, simplemente que su anterior dueño o dueña ya no le dan uso o necesitan venderlo por las razones que sean.

Lo más importante es que sepas comprarlo, es decir que no dejes que te engañen, que no te den gato por liebre.

8. No buscar fotos hechas con el objetivo que deseas

Otro error que cometemos en muchas ocasiones es no ver el resultado que puede ofrecer el objetivo que tenemos en mente. Puede que tengas una idea en la cabeza y luego te lleves un chasco Existen unas cuantas galerías a las que puedes dirigirte y buscar imágenes realizadas con esa lente en cuestión, así puedes comprobar qué tal trabaja sin poner en riesgo tu dinero, como por ejemplo Flickr  o 500 px.

9 e3

9. Creer que lo más caro es lo mejor

Una creencia tristemente extendida y realmente equivocada. Efectivamente, lo más caro no es lo mejor, puede que esa lente tan cara sea la mejor para otro, pero no tiene por qué serlo para ti. Ya hemos hablado de que cada persona puede darle un uso distinto por lo que necesitará prestaciones diferentes. No te dejes guiar por el precio a la hora de pensar en calidad.